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Displasia de cadera en perros: señales, diagnóstico, tratamiento y costos

Por Cal Hewitt · Publicado el , actualizado el

Salud

Terranova negro levantándose despacio de un tapete acolchado sobre un piso de madera con luz suave de la tarde

Si su perro está rígido, camina como conejo o le cuesta levantarse, hoy toca limitar los saltos y las carreras, no darle ningún analgésico de uso humano y pedir cita con su veterinario. Si no puede pararse ni caminar, tiene un dolor fuerte, una debilidad repentina o sufrió un golpe, vaya a una clínica de urgencias ahora mismo.

La displasia de cadera es una cadera que se desarrolla floja y mal formada durante el crecimiento. Según el American College of Veterinary Surgeons (ACVS), esa laxitud puede causar dolor, cojera de las patas traseras, daño al cartílago y artrosis, aunque algunos perros muestran pocas señales. La buena noticia es que tiene manejo, desde el control de peso y el ejercicio controlado hasta la cirugía según la edad.

Lo más importante

Toque una tarjeta para destacarla.

  • La displasia de cadera es una articulación de la cadera floja y mal desarrollada que con el tiempo puede causar artrosis.
  • Rigidez al levantarse, caminar como conejo, cojera de atrás y no querer subir escaleras son señales para pedir cita con el veterinario.
  • No poder pararse, dolor fuerte, debilidad repentina o un golpe son motivo de urgencia.
  • Nunca le dé ibuprofeno, naproxeno ni acetaminofén; pueden envenenar a un perro.
  • El peso delgado, el movimiento controlado de bajo impacto y la rehabilitación son la base del manejo sin cirugía.
  • Algunas cirugías solo sirven a ciertas edades, así que en un cachorro conviene consultar pronto.

Mi perro está rígido, camina como conejo o no puede levantarse: ¿qué hago hoy?

Ver a su perro batallar para pararse preocupa, lo sé. Yo empezaría por anotar cuándo empezó, si empeora después de descansar o de jugar, y si cojea de una pata o de las dos. Al veterinario le sirve mucho. Mientras llega la cita, mantenga la actividad tranquila: nada de carreras sueltas, saltos al sofá ni juegos bruscos, solo paseos calmados con correa si camina con comodidad.

No trate el dolor por su cuenta. La ASPCA Animal Poison Control y Pet Poison Helpline advierten que medicamentos humanos como el ibuprofeno, el naproxeno y el acetaminofén pueden causar intoxicaciones graves en perros. Si su perro ya se tomó alguno, llame a uno de esos centros o a su veterinario de inmediato.

Según el ACVS, los cambios de movilidad que se repiten, la rigidez o el dolor merecen una cita pronto. No poder pararse ni caminar, un dolor intenso, una debilidad repentina o un accidente son motivo de urgencia.

Qué es la displasia de cadera y qué la causa

En la displasia de cadera, también llamada displasia coxofemoral, la cabeza del fémur queda floja dentro de su cavidad en la pelvis (el acetábulo) y se mueve de forma anormal. Con el tiempo, ese roce daña el cartílago y termina en artrosis de cadera, como describe el Manual Veterinario de MSD.

El ACVS explica que la herencia es el factor de riesgo individual más grande, y que el aumento rápido de peso y el exceso de comida pueden empeorar el desarrollo de la cadera. La Orthopedic Foundation for Animals (OFA) la describe como una condición poligénica, es decir, heredada a través de muchos genes, y añade que las calorías y el ejercicio influyen en qué tan grave llega a ser.

La dieta no cambia los genes, pero un crecimiento adecuado y un cuerpo delgado reducen la carga sobre la cadera y pueden retrasar el empeoramiento. Tampoco es algo causado simplemente por el ejercicio.

Cachorro grande de pastor alemán sentado en el pasto del patio junto a un patio de ladrillo, con sus patas grandes al frente

Las señales en cachorros y en perros adultos

En un cachorro, la cadera puede estar floja sin que se note dolor. Cuando hay señales, el ACVS menciona cojera de las patas traseras que va y viene, correr "como conejo" con las dos patas traseras juntas, no querer correr ni saltar, dificultad para levantarse, balanceo al caminar, una postura estrecha de las patas traseras y dolor al mover la cadera.

En un perro adulto, lo más común es la rigidez después de descansar, la dificultad para levantarse, no querer subir escaleras ni saltar, menos ganas de actividad, pérdida de músculo en las patas traseras y la costumbre de cargar el peso hacia adelante. Las señales pueden aparecer a cualquier edad.

Algo que confunde a muchos dueños: la radiografía no siempre coincide con el dolor. Según el ACVS, hay perros con artrosis severa en las placas que se ven casi normales, y otros con cambios leves que cojean bastante. Un perro que todavía juega puede tener displasia.

Para otras causas de cojera, vea nuestra guía sobre por qué cojea un perro.

Cómo se diagnostica y qué significan los resultados de OFA y PennHIP

El veterinario empieza por la historia, observa cómo camina su perro, hace un examen ortopédico y palpa las caderas. Una de las pruebas es el signo de Ortolani, que revisa si la cadera está floja. El ACVS explica que suele hacerse con sedación ligera y que en cachorros se detecta a menudo entre las 10 y las 16 semanas. Un resultado positivo apoya que hay laxitud, pero uno negativo no descarta la enfermedad.

Las radiografías de cadera necesitan una posición precisa y muchas veces sedación. Muestran la forma de la cadera, si está parcialmente fuera de lugar y si ya hay artrosis, pero no predicen con exactitud el dolor futuro. Hay dos sistemas de evaluación que miden cosas distintas.

OFA evalúa radiografías de cadera y las califica. Según la OFA, las categorías son Excelente, Buena, Aceptable, Limítrofe, Leve, Moderada y Severa. Las tres primeras están dentro de lo normal, Limítrofe no es concluyente, y Leve, Moderada y Severa indican displasia. La certificación final exige que el perro tenga más de 24 meses. La OFA acepta evaluaciones preliminares desde los cuatro meses, pero una calificación preliminar no equivale a la certificación de adulto.

PennHIP mide la laxitud de la cadera con radiografías de distracción y da un número llamado índice de distracción. Según la Universidad de Pensilvania, se puede hacer desde alrededor de las 16 semanas. Un índice más alto indica una cadera más floja y más riesgo de artrosis, y el resultado debe interpretarlo un proveedor capacitado.

Ninguna de las dos garantiza que un perro nunca tendrá dolor; sirven para estimar el riesgo.

Edades y cifras clave (fuentes consultadas en septiembre de 2026)

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DatoCifraFuente
DatoEvaluación preliminar de cadera OFACifraDesde los 4 mesesFuenteOFA
DatoCertificación final de cadera OFACifraPerros de más de 24 mesesFuenteOFA
DatoPennHIPCifraDesde alrededor de las 16 semanasFuentePennHIP, Universidad de Pensilvania
DatoSinfisiodesis púbica juvenil (JPS)CifraPor lo general antes de las 18 semanasFuenteACVS
DatoOsteotomía pélvica doble o triple (DPO/TPO)CifraPor lo general antes de 8 a 10 meses, sin artrosis establecidaFuenteACVS
DatoCuota OFA, evaluación final de caderaCifra$45 (sin incluir consulta, sedación ni radiografías)FuenteOFA
DatoCuota OFA, evaluación preliminar de caderaCifra$35 (sin incluir consulta, sedación ni radiografías)FuenteOFA
Sala de imagenología veterinaria con una mesa acolchada vacía y una pantalla de visualización iluminada en blanco, con un labrador retriever amarillo echado en un tapete junto a la puerta

Lo que ayuda sin cirugía: peso delgado, movimiento controlado, rehabilitación y control del dolor

El ACVS incluye estos pilares:

  • Mantener a su perro delgado. El exceso de calorías y de peso aumenta la carga sobre la cadera.
  • Movimiento regular y de bajo impacto. No se trata de dejar de moverse, sino de cambiar carreras sueltas y saltos por actividad controlada y constante.
  • Rehabilitación física. Ayuda a mantener el rango de movimiento, la fuerza y la función de las patas.
  • Hidroterapia, cuando un profesional de rehabilitación la considera adecuada para su perro.
  • Control del dolor recetado por el veterinario. A menudo incluye antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y, según el paciente, otros tipos de analgésicos. En tratamientos largos puede haber revisiones para vigilar efectos secundarios. La dosis la decide su veterinario.

La guía en español de la Latinx VMA y el ACVS también habla de rehabilitación y de medicamentos bajo supervisión veterinaria. Si piensa en un soporte u ortesis, yo llevaría esa pregunta a la consulta de rehabilitación, donde revisan a su perro en persona.

Suplementos: lo que muestra la evidencia

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2022 sobre la artrosis en perros encontró evidencia a favor de las dietas enriquecidas con omega-3 y de los suplementos de omega-3, aunque la calidad de los estudios variaba. La misma revisión encontró una clara falta de efecto de los productos con glucosamina y condroitina.

Un documento de consenso sobre artrosis canina apoya considerar los ácidos grasos omega-3 y señala que la evidencia para la glucosamina y la condroitina es débil o insuficiente.

Ningún suplemento corrige una cadera floja ni sustituye la revisión ortopédica. Si quiere añadir uno, pregunte primero a su veterinario qué tipo y qué cantidad usar.

Frasco de vidrio sencillo sin etiqueta con premios masticables y un plato pequeño de comida sobre el mostrador de la cocina, con un golden retriever mayor acostado en el piso de baldosas abajo

Las opciones de cirugía según la edad, el tamaño y la etapa de la enfermedad

La edad pesa mucho aquí. Según el ACVS, estas son las opciones principales.

Sinfisiodesis púbica juvenil (JPS). Es para cachorros muy jóvenes con laxitud anormal, por lo general antes de las 18 semanas. Cierra una placa de crecimiento para que la pelvis cubra mejor la cabeza del fémur. El ACVS la describe como mínimamente invasiva y con pocas complicaciones en general, pero el momento es decisivo.

Osteotomía pélvica doble o triple (DPO/TPO). Es para perros de menos de 8 a 10 meses, por lo general, con laxitud pero sin artrosis establecida. Se corta y se rota la pelvis para cubrir mejor la cadera. El ACVS reporta en general una función a largo plazo de buena a excelente, con posibles complicaciones como tornillos que se aflojan, cambios en el rango de movimiento y estrechamiento del canal pélvico.

Ostectomía de la cabeza femoral (FHO). Se hace a distintas edades y retira la cabeza del fémur para que se forme una articulación falsa funcional. Su objetivo principal es quitar el dolor. El ACVS señala que el resultado depende mucho del tamaño del perro y de la rehabilitación, y que los perros pequeños suelen adaptarse con más facilidad.

Reemplazo total de cadera (THR). Es para perros maduros con enfermedad avanzada y dolorosa, o que ya no son candidatos a las otras cirugías. Reemplaza la cabeza del fémur y la cavidad. El ACVS describe una buena probabilidad de una mejora marcada en la función de la pata, aunque el resultado depende de la selección del paciente, la experiencia del cirujano y los cuidados posteriores. Entre las posibles complicaciones están la infección, la luxación, el aflojamiento del implante, la lesión de un nervio y la fractura. El hospital veterinario de la Universidad de Missouri explica el procedimiento.

Ninguna cirugía viene con garantía. Si le proponen una, pregunte por qué encaja con la edad, el tamaño y la etapa de su perro.

Lo que puede costar el diagnóstico y el tratamiento, y el seguro para mascotas

No hay un precio nacional único; cambia según la región, el hospital, el tamaño del perro, si se opera una cadera o las dos, las complicaciones y la rehabilitación. Estas son las cifras publicadas, con su fecha y origen:

  • Cuotas de la OFA (consultadas en septiembre de 2026): $45 por la evaluación final de cadera en perros de más de 24 meses y $35 por la preliminar, según su página de cuotas. No incluyen la consulta, la sedación, las radiografías ni el traslado.
  • FHO: estimaciones comerciales de 2026 de alrededor de $1,500 o más, según PawProtected. No es una tarifa veterinaria oficial.
  • Reemplazo total de cadera: estimaciones comerciales de 2026 de alrededor de $6,000 a $10,000 o más por cadera en Estados Unidos, según PawProtected y VetPriced. Tampoco son tarifas oficiales.
  • Cuidado continuo: consultas, análisis de sangre para algunos medicamentos de largo plazo, medicinas recetadas, rehabilitación e hidroterapia. No encontré un rango nacional confiable; depende mucho de dónde viva.

Pida siempre un presupuesto detallado por escrito antes de decidir. Sobre el seguro: una condición diagnosticada antes de contratar la póliza, o durante el periodo de espera, puede quedar excluida como condición preexistente. Nuestra guía sobre el seguro para perros explica cómo funcionan esas exclusiones.

Rottweiler acostado en una cama ortopédica gruesa en una sala tranquila, con una cobija doblada y un plato de agua a un lado

Cómo reducir el riesgo en un cachorro

El riesgo heredado no se borra, pero se puede bajar. La OFA y el ACVS apoyan estos pasos:

  • Elegir un cachorro cuyos padres tengan evaluación de cadera documentada, sabiendo que eso reduce el riesgo pero no garantiza una cadera normal.
  • Revisar los registros públicos de la OFA y fijarse si los resultados son preliminares o finales.
  • Darle un alimento formulado para cachorros de raza grande, sin sobrealimentar y sin añadir suplementos de calcio por su cuenta.
  • Medir la comida y mantener al cachorro delgado, evitando que suba de peso demasiado rápido.
  • Usar ejercicio controlado y adecuado para su edad durante el crecimiento, limitando la actividad repetida de alto impacto.
  • Hablar pronto con el veterinario si un cachorro de raza grande se ve rígido, corre como conejo o cojea, porque las cirugías como la JPS dependen de la edad.

Preguntas frecuentes sobre la displasia de cadera en perros

¿Cuánto tiempo puede vivir un perro con displasia de cadera?

Las fuentes veterinarias que revisé no dan una cifra de esperanza de vida. La describen como un problema de la articulación que causa dolor, rigidez y artrosis, y el ACVS explica que el tratamiento busca reducir el dolor y mejorar la función. La calidad de vida de su perro es la conversación que conviene tener con su veterinario.

¿Cuáles son las primeras señales de displasia de cadera?

Muchas veces son sutiles: tardar en levantarse, correr con las patas traseras juntas, o evitar saltar y subir escaleras. En cachorros, la cadera puede estar floja antes de que haya una señal visible, por eso la evaluación temprana tiene sentido en razas grandes.

¿A qué edad suele aparecer la displasia de cadera?

La laxitud empieza durante el crecimiento, y el ACVS señala que el signo de Ortolani se detecta a menudo entre las 10 y las 16 semanas. Aun así, las señales pueden aparecer a cualquier edad, incluso en perros adultos.

¿Qué razas son las más afectadas?

Las razas grandes y gigantes son las más afectadas. VCA Hospitals menciona con frecuencia al Pastor Alemán, al Labrador Retriever, al Golden Retriever y al Bulldog. Los perros mestizos también pueden tenerla.

¿La displasia de cadera tiene cura?

El manejo no puede revertir la forma en que se desarrolló la cadera, pero sí puede reducir el dolor y mejorar la función. Algunas cirugías, como las osteotomías pélvicas o el reemplazo total de cadera, buscan devolver una mecánica más normal, según el ACVS.

El siguiente paso para su perro

Si reconoce estas señales, pida cita con el veterinario y lleve sus notas. Pregunte si conviene hacer radiografías de cadera, la prueba de Ortolani, PennHIP o una evaluación OFA, y pida un presupuesto detallado si se habla de cirugía o rehabilitación.

Hasta entonces, actividad tranquila y ningún medicamento humano. Si no puede pararse o empeoró de golpe, busque atención de urgencia. En nuestro directorio de veterinarios y veterinarios de urgencias puede encontrar uno cerca de usted.

La displasia de cadera tiene manejo, y en un perro joven empezar pronto le deja más opciones abiertas.

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